Por La Jornada
Ciudad de México.- La sesión de este miércoles en el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se vio nuevamente interrumpida por un sonido inesperado: gritos y música que irrumpieron en el salón y desconcertaron por unos segundos a los ministros.
El incidente ocurrió cuando la ministra Loretta Ortiz Ahlf tenía la palabra. De pronto, su teléfono celular comenzó a emitir un ruido extraño que se intensificó al acercarse al micrófono desde el que intervenía.
Las miradas se dirigieron hacia ella mientras intentaba silenciar el aparato. Al no conseguirlo, se lo entregó al ministro que estaba a su lado derecho, Giovanni Figueroa Mejía, quien también intentó apagarlo.
Finalmente, personal de apoyo se acercó para retirar el dispositivo. El episodio no generó comentarios y la ministra continuó con su intervención.
Es la segunda ocasión, durante la renovación del Pleno de la Suprema Corte, que un sonido inesperado irrumpe en el salón de sesiones. La primera ocurrió el 25 de octubre del año pasado, cuando en lugar del Himno Nacional se escuchó, durante unos segundos, una canción de salsa del cantante Marc Anthony.
Aquel episodio se registró al término de una sesión solemne en la que la magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Mónica Soto, rindió su informe ante los integrantes del Poder Judicial. En vez del protocolo previsto, comenzó a sonar “Qué precio tiene el cielo”, lo que provocó risas entre los asistentes.
iZN